¿La revolución comienza?

Estamos de enhorabuena, o esa es mi opinión, ya que los vecinos del país galo han elegido a Emmanuel Macron como nuevo Presidente de la 5ª República Francesa. Un ex miembro del Partido Socialista Francés (PSF), que abandona las filas del mismo, después de ser Ministro de economía, para presentarse a unas elecciones presidenciales sin partido, que esto ya de por si es inaudito y tiene mérito, pero con unas líneas y unas banderas ideológicas claras, se ha presentado como garante del socio-liberalismo emergente en Europa, del progresismo político, y del europeismo más ferviente.

Su contrincante electoral era una extremista de la derecha europea más rancia, por no llamar a la Sra. Mariè LePen fascista, desde luego, una mujer que representa un proyecto político, Front Nationale (FN), catalogado en wikipedia – por no perder mucho más el tiempo– como partido “nacionalista francés, conservador, nacionalista, soberanista y populista de derechas“, es decir, un proyecto de extrema derecha que representa al euro-escepticismo y el retroceso de la sociedad a una época en la que la falta de derechos civiles y libertades era lo normal.

Desde luego, como demócrata que soy además de europeista y progresista, estoy realmente satisfecho que proyectos como el de Macron se impongan en Europa a los neo-fascismos, Brexists y movimientos populistas tan de moda últimamente, y espero que realmente ciudadanos franceses que hoy están carentes de ciertos derechos como el de sindicación, puedan mejorar con ésta nueva Revolución que propugna el “a estrenar” nuevo Presidente francés, y me refiero a los militares franceses que como en España, todavía, carecen, carecemos, de los derechos sociales fundamentales, y las herramientas para defender con dignidad nuestro futuro social y profesional.

Desde luego que yo no quiero regresar a épocas oscuras en Europa, lo triste es pensar que, en cierto modo, yo como guardia civil me mantengo en cierta zona oscura en la que, por falta de empaque político de quienes se denominan progresistas, no soy capaz de alcanzar la luz que todo ciudadano tiene, en mayor o menor medida, en referencia a derechos sociales y laborales.

Como dice el Presidente Macron, espero que esto sea una nueva Revolución, no solo en Francia, también en Europa, y que esa revolución sea positiva para todos los ciudadanos europeos, también para los que vestimos de uniforme.

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