¿Ha servido esto para algo?

Esa es la pregunta que muchos nos hacemos tras pararnos a pensar, y repensar, en los resultados electorales que el pasado 26J arrojaron las urnas.

Es obvio que las respuestas para esta pregunta tiene millones de matices, y se puede ver de diferentes colores en base al prisma con el que el usuario visualice.

Desde mi particular análisis, que como digo puedo enfocarlo con diferente óptica, podría decir que estamos en un escenario similar al que teníamos tras el 20D, pero  sinceramente me pregunto ¿es esto cierto?, es evidente que no, que los matices son  los que diferencian ambos resultados.

Cierto es que ningún partido alcanza las mayorías suficientes, por sí solos, para  afrontar una legislatura cómoda, ya hace tiempo que repetimos el mantra del “las  mayorías han acabado”, por tanto la salida es el pacto, y aquí está el matiz. Tras el 20D había un escenario donde podría haberse dado un Gobierno de coaliciones de cambio, progresista y bla, bla, bla….muy frecuente en esos países del norte de Europa tan  idealizados, pero la arrogancia, las líneas rojas y los cálculos fallidos nos abocaron a  repetir esas desastrosas elecciones, y aquí andamos tras conocer el resultado del 26J,  ahora quien tiene la sartén por el mango, a pesar de no tener mayoría suficiente, es el  Partido Popular, un partido que con la táctica del “déjalos que se maten” ha reforzado  su posición política, todo ello aliñado con un “que viene el coco”, mientras los del  “cambio progresista” se daban guantazos por liderar eso mismo, el cambio.

Por tanto, se nos ha abierto una brecha en el panorama político, una brecha con dos bloques, el conservador, liderado por un PP que demuestra que su posición ideológica  es muy fuerte (y subestimado por la izquierda) en el amplio espectro político de la derecha, y otro bloque progresista, liderado por PSOE, que revalida su fuerza ideológica en el centro izquierda, con una coalición de izquierdas, PODEMOS+IU=UNIDOS PODEMOS, etc, que le pisa los talones.

No sé qué pasará en estos días de negociaciones y pactos, si los hay, lo que sí sé es que con las normas de caballerosidad en el juego bajo el brazo, lo justo sería dejar gobernar en minoría al Partido Popular. No es lo que yo querría, ya que tanto ideológica como laboralmente entiendo que lo mejor para el conjunto de mi país es un pacto de progreso amplio que abarque desde el centro derecha,representado por CIUDADANOS, hasta la izquierda de UNIDOS PODEMOS, pasando por el centro izquierda del PSOE, entiendo, como digo, que es lo mejor para mí país, ya que un Gobierno débil y sin mayoría, como sería el conservador, perjudicaría social y económicamente a España, y para la defensa de los intereses sociales y laborales de los guardias civiles sería nefasto mantener frente a quienes representamos a los trabajadores y trabajadoras de la Guardia Civil a los que han hecho lo posible por enrocarse en posiciones inamovibles aumentando un conflicto evidente en el seno del Instituto Armado.

En cualquier caso lo que sea será, los ciudadanos hemos repartido las cartas en la
mesa de juego, ahora esperemos que quienes tienen que jugarlas sepan hacerlo lo mejor posible, pero me sigo preguntando, ¿ha servido esto para algo?.

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